Cómo enseñar a montar en bicicleta

montar en bicicleta

Aprender a ir en bici es algo que jamás olvidarás. Pero como todo en esta vida, requiere de la fórmula mágica del éxito: trabajo, constancia, dedicación y mucha paciencia. Esto último aplicado mucho más a la persona que decide enseñar. 

Además de ser uno de los deportes más divertido para practicar en familia al aire libre, esta actividad ayuda a los niños a mejorar la coordinación, fortalecer sus músculos y aumentar su resistencia física.  

A partir de los 4-5 años es una buena edad para que comiencen sus primeras notas de contacto con las bicicletas. Si en tu caso tu hijo ya tiene esa edad, toma nota que te explicamos cómo enseñar a montar en bicicleta en tan solo 4 pasos. 

Rápido y sencillo: cómo enseñar a ir en bici

1. Retira los pedales y que mueva la bici con los pies

Las bicicletas para niños sin pedales son muy habituales en los pequeños de entre 2-3 años. Para que ellos se sientan cómodos y pierdan miedo a las nuevas bicicletas de mayores, uno de los primeros pasos que debes hacer es retirar los pedales y que se impulse directamente con los pies en el suelo. 

Así podrán empezar a dirigir el manillar de su nueva bici y familiarizarse con el uso de los frenos. Algo nuevo para ellos. 

Éste, sin duda alguna, es un buen método de cómo enseñar andar en bici sin rueditas.

2. Es hora de aprender el equilibrio

Mantener el equilibrio es fundamental para sentirnos confiados y a gusto encima de una bicicleta. Esto es algo que tenemos que intentar trasmitir a nuestros hijos de la mejor forma posible. 

Para este punto, lo más recomendable es que sepan que tienen siempre que mirar al frente y nunca a sus pies. Además de aprender a controlar los desplazamientos, sin caerse a un lado u otro. Todavía seguirán impulsándose con los pies y, solo cuando estén preparados, les pediremos que suban las piernas a la vez mientras que doblan las rodillas. 

Crear referencias o un pequeño circuito con pruebas adaptados a ellos puede ayudar a que adquieran este equilibrio de una forma fácil y sencilla.

3. A pedalear

Si habéis llegado hasta aquí, tu hijo ya tiene la mitad del aprendizaje controlado. Como ya conoce la forma de su nueva bici y sabe como manejarla, es hora de volver a poner los pedales y explicarle el funcionamiento que ejercen. 

Tan solo cambiamos el impulso de los pies por la ayuda de los pedales. Con confianza y tranquilidad tendréis que hacer que comience a pedalear, frene y vuelva a empezar. Así toda las veces que sea necesario hasta que lo interiorice por completo.

4. Controlar en todo momento la dirección

Tu pequeño ya sabe como desplazarse de una forma más o menos segura en línea recta. Es el momento de dar un paso más y enseñarle a cambiar de dirección. La creación de sencillos circuitos le ayudará a interiorizar estos cambios de sentido. 

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